miércoles, 25 de abril de 2012

Capítulo 32.


Me quité la ropa mojada y me sequé con la toalla. Me vestí con la ropa que me había dado Justin, me quedaba un poco grande, pero me gustaba porqué olía a él. Cuando estuve lista bajé a la cocina y Justin ya tenía el desayuno listo. Desayunamos y volvimos a subir.

-Saltar hacia tu casa es más fácil que saltar hacia la mía.

-Eso espero, porqué ahora tú no estás al otro lado para cogerme.

-Lo harás bien. Primero siéntate en la  baranda y después salta, es sencillo.

-Vale, pero si me mato quiero que sepas que te quiero.

-Serás tontita, no te vas a matar.

Justin me ayudó a sentarme en la baranda.

-Venga, ahora salta.

Respiré hondo y salté. Por suerte, lo conseguí.

-Ves, no era tan difícil.

-Que sepas que no pienso volver a saltar por la ventana.-Justin rió.

-Eso ya lo veremos.-Susurró.-Bueno, voy a ver que podemos hacer hoy, vale?

-Vale, yo me daré una ducha y me vestiré.

Me di la ducha y me vestí con un vestido blanco, de esos típicos del verano. Cuando estuve lista volví a la ventana. Y allí estaba él, con móvil en mano, haciendo de las suyas.

-¿Qué, ya tienes plan?

-¿Lo dudabas?-Reímos.-He planeado una escapadita de la ciudad.

-¿Una escapadita? ¿Adónde?

-A las Bahamas.

-¿Qué? ¿Estás loco?

-Puede, pero eso no tiene nada que ver. ¿No te apetece? Bueno, supongo que podríamos ir a otro sitio…¿México?

Creo que mi cara era un poema en esos momentos.

-¿Qué? ¿Qué pasa?

-Justin, estás diciendo una escapadita de la ciudad a las Bahamas. Mis “escapaditas de la ciudad” eran a la playa de la ciudad de al lado…

-Pero en las Bahamas también hay playa.-Bromeó.

-¿Y qué, piensas irte así, ahora?

-Bueno, podríamos hacer las maletas…pero siempre podemos comprar ropa nueva…

-Sí, estás loco.

-¿Pero qué problema tienes?

-No si yo no tengo problemas, pero espera y ya verás los problemas que tendrá mi padre…

-No tiene por qué enterarse…

-Sí, sí que tiene porqué.

-Sólo bromeaba, ya los he llamado y están de acuerdo siempre y cuándo nos acompañe Kenny.

-¿En serio? Mi padre nunca diría que sí, me estás mintiendo.

-¡Eh!

-¿Qué?

-Never say never.

Sonrió de aquella manera que me volvía loca. Y yo, como hechizada caí en su profunda mirada.

-¿A qué esperas? Haz la maleta.-Dijo devolviéndome a la realidad.

-Sí, ya voy. 
________________________________________________
Chicas, esta semana dudo muchísimo que suba, ya que el viernes nace mi primita y bueno, supongo que no estaré mucho en casa. Claro que si tengo un momento subiré, pero no prometo nada. Como siempre, gracias por leerme y muchas gracias por los comentarios. Todo a twitter; @CristinaSwagg. ¡Os quiero muchísimo! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario