-Te
has acordado.
-No
podía olvidar algo así.-Lo besé. Sentía su sonrisa bajo mis labios.-¿Te apetece
un baño antes de que se vaya el sol?
-No
he traído bañador.
-Ven.
Cogió
mi mano y estiró de ella. Llegamos a una pequeña cabaña, Justin metió la llave
en la cerradura y abrió la puerta. Seguimos andando hasta llegar a un
dormitorio.
-Ahí
tienes un bañador, te espero fuera.
Y
desapareció tras la puerta. Encima de la cama había un bikini de color morado.
No me lo pensé y empecé a desnudarme. Me lo puse. Me quedaba perfecto, Justin
había acertado en la talla. Cogí de nuevo mis cosas y abrí la puerta. Justin
estaba allí, ya cambiado.
-Puedes
dejar aquí las cosas, después volveremos.
-En
ese caso…-Metí la mano en mi bolso buscando la pequeña cajita. Di con
ella.-Esto es para ti.-Sonreí.
-No
tenías por qué molestarte.
-Ya,
ni tu tampoco, pero aun así lo has hecho, verdad?
Abrió
la pequeña caja cuidadosamente.
-¿En
serio? ¡Me encanta Mía!-Me besó con locura.
-¿De
verdad te gusta? La puedo cambiar si quieres.
-Es
perfecta.
Se
colocó la cadena alrededor del cuello.
-Me
encanta, muchas gracias.-Volvió a decir.
-Venga,
vamos.-Dije sonriendo.
Volvimos
a la playa. El agua estaba preciosa, teñida con los últimos rayos del sol,
dándole así, un tono rosáceo increíble. Nos metimos en el agua. Jugábamos, nos
besábamos, acariciaba todo su pecho, él me devolvía la caricia, más y más
besos. Nos encontrábamos en el agua, abrazados. Mis piernas rodeaban su
cintura.
-Me
gusta mucho.
-¿El
qué?
Miró
la pequeña placa que brillaba bajo el agua, colgada de su cuello.
-Me
costó mucho decidirme qué te podía regalar, me alegro mucho de que te guste.
Sabía
que a Justin le gustaban esas placas, así que sólo me hacía falta el mensaje.
Ahí
estaba el problema, el mensaje. ¿Cómo le podía escribir todo lo que siento en
una placa minúscula? Estuve días pensando, pero no se me ocurría nada realmente
bueno y suficientemente corto. Pero al fin se me ocurrió, pasó por mi mente
como un relámpago. Estaba con Alice en el centro comercial, ella se estaba
probando un vestido y yo la esperaba fuera. Y se me ocurrió, así sin más.
-¡ALICE
TE ESPERO EN CASA!
-¡Espera,
si ya salgo!
-¡Es
urgente, después te lo explico!
Y
salí corriendo de la tienda. Busqué la joyería y entré antes de que se me
olvidara aquella frase. ¿Queréis saber el mensaje? Sí, debería haberlo
comentado.
En
una cara: “Gracias por no dejar que me
rindiera.” Ya sabéis, refiriéndome a el día en que empezamos a salir, aquél
día en el que yo no estaba segura de nada, en el que no dejaba de poner pegas
sobre lo nuestro. Y en la otra cara: Justin&Mía.
Me
pareció un poco cursi, pero cada vez que lo leía, me gustaba más.
-¿Salimos
a cenar?-Me preguntó.
-Claro,
empieza a hacer frío.
Salimos
del agua y nos envolvimos en unas toallas. Volvimos a la cabaña y nos volvimos a
poner la ropa que llevábamos. Volvimos a la mesa. Salió un camarero de la nada
y nos sirvió la cena. Cenamos y nos estiramos en la arena. Estaba siendo una
noche perfecta, nunca nadie había hecho algo así por mí, estaba como en un
cuento.
-Justin,
muchísimas gracias por hacer todo esto, es impresionante. Y gracias por hacerme
pasar el mes más increíble de mi vida, sé que no voy a olvidar el tiempo a tu
lado.
-No
amor, gracias a ti, gracias por existir.
Como
aquella canción, todo esto era tan irreal…
-Esto
no es real. Justin dime que no es un sueño, dime que esto está pasando, que
estamos aquí tú y yo, en la playa, diciéndonos cosas que sólo se dicen en las
películas.
-Esto
es la realidad. Mi realidad soñada.
Nos
basamos. Un beso lleno de todas las cosas que no se podían expresar con
palabras. Un beso perfecto, como aquella noche. Apoyé la cabeza en su pecho y
nos quedamos contemplando las estrellas.
-Preciosa.-Dijo
en un susurro.
-Sí,
hoy la luna está preciosa.
-No,
tú estás preciosa. Te quiero, Mía.-Sonreí.
-Yo
también te quiero, Justin.-Lo abracé con más fuerza.-¿Ves esa estrella?-Dije
señalando la estrella que más brillaba.
-¿Esa?
-Sí.
-¿Qué
le pasa?
-Esa
estrella eres tú, Justin. La que más brilla de todas. La estrella que no se
rinde. Te quiero, Justin.
Me
besó tiernamente.
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Espero que os haya gustado y os quedéis con ganas de más. Gracias por leerme y por todos los comentarios. (@CristinaSwagg). ¡Un beso!
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