sábado, 7 de abril de 2012

Capítulo 24.


Por la mañana me levanté temprano y desayuné, subí a mi habitación y me duché. Cuando salí de la ducha vi que tenía un mensaje. “Arréglate esta tarde, aunque con lo que te pongas estás perfecta. Te recojo a las 4.30.Te quiero princesa.” Sonreí. Con cualquier tontería me hacía sonreír. Comí con Alice y subí de nuevo a la habitación.
Me puse un vestido sencillo de color blanco, atado detrás del cuello con unos zapatos atados al tobillo. Me maquillé un poco y me alisé el pelo. Cogí lo necesario y bajé. Alice había salido así que salí a la calle a esperarlo. Me senté en un bordillo y en unos minutos llegó con el coche. Subí. Justin iba vestido con unos piratas negros y una camisa blanca.

-Hola cielo.

-Hola cariño.-Nos besamos.-¿Dónde vamos?

-Es una sorpresa.-Sonrió. Le devolví la sonrisa.

Atravesamos Atlanta. Por más que le preguntaba a Justin a donde me llevaba sólo me decía que estaba lejos y que dejara de preguntar. Estuvimos unos tres cuartos de hora en el coche.

-Hemos llegado, pero antes de que digas nada, ponte esto.-Me dio un pañuelo morado.

-¿Para qué?

-Deja de preguntar.-Me lo ató alrededor de los ojos, dejándome sin visibilidad.

-Espera aquí, ahora vuelvo.

-No me dejes sola y con los ojos vendados.

-Son sólo unos segundos.

Oí como se abría la puerta, bajó y la cerró. Podría haberme quitado la venda, pero quería sincera, así que me quedé tal cual. Justin no tardó ni dos minutos. En seguida estuvo a mi lado. Abrió mi puerta y me ayudó a bajar.

-¿Estás lista?

-No, estoy nerviosa, no me gusta no ver.-Rió.

-Ven, por aquí es todo recto.

Me llevaba cogida por la cintura, guiándome en mi oscuridad.

-Cuidado, aquí hay un escalón.

Avanzaba temerosa, con miedo de caer. Subí el pie derecho primero, y tropecé con el izquierdo, pero por suerte él estaba allí a mi lado, e impidió que cayera. Me sentía segura en sus brazos.

-Vamos, ya te subo yo.

Me cogió con cuidado entre sus brazos y me alzó. Avanzamos unos metros y se paró. Me devolvió al suelo lentamente.

-Ya hemos llegado. ¿Estás lista?

-Sí.-Dije nerviosa.

Desató lentamente el pañuelo y lo guardó. Yo seguía con los ojos cerrados, esperando alguna señal para abrirlos.

-Ya puedes abrir los ojos.

Respiré profundamente y abrí los ojos muy lenta y cuidadosamente. Los abrí al completo. No podía creer lo que estaba viendo. Era asombroso. No dije nada, me limité a abrazarlo lo más fuerte que pude. Él se reía al ver mi reacción.

-¿Te gusta?

-Me encanta…es…es increíble. Gracias.

-No me des las gracias, aun no he hecho nada. 

Nos encontrábamos en una pequeña playa iluminada por los últimos rayos de sol y la luz de cientos de velas esparcidas por la arena. En nuestros pies se abría un camino de pétalos rosas y rojos hasta una preciosa mesa para dos personas.
Se había acordado. Hoy hacíamos un mes juntos.
________________________________________________________

He investigado y debajo del capítulo tenéis 3 opciones para que podáis puntuar el capítulo. Bueno, como siempre gracias por leerme y espero que os haya gustado, los comentario me los enviáis a twitter, @CristinaSwagg. ¡Un beso!  

No hay comentarios:

Publicar un comentario