Me
desperté al notar un beso sobre mi frente.
-¿Ya
te vas?-Le pregunté.
-Sí,
antes de que Pattie se dé cuenta.
-Quédate
un ratito más.-Dije tirando de él.
Cayó
sobre mí.
-¿Quieres
que Pattie se entere?
-Un
poquito, sólo un poquito.-Dije juguetona.
Tenía
ganas de él. Lo besé intensamente. Poco a poco, en cuánto se alejaba un poco
tiraba de sus labios hacia mí. Me deshice de la sábana, para estar cuerpo a
cuerpo con él. Me dirigí a su cuello, besándolo lentamente. Con un rápido
movimiento me puse sobre él, tomando el control. Mis manos recorrían su pecho y
volvían a su cabeza, removiendo su cabello. Justin se había olvidado de la idea
de volver a su casa, se había aficionado a mi juego.
-Quizá
es hora de que te marches.-Dije sin separarme mucho.
-Un
poquito, sólo un poquito.-Repitió mis palabras. Reí.
Volví
a sus labios. Sus manos recorrían mi espalda, mis costados, rozando mis pechos.
Llegaba a mi trasero, me acariciaba lentamente.
-Te
quiero.-Le susurré sobre sus labios.
-¡JUSTIN
DESPIERTA!-Se escuchó desde la casa vecina.
-Mierda,
ves, te he dicho que tenía que irme.
-Aún
no es tarde.-Dije culpable.
-No
tienes remedio.-Me sonrió pícaramente.
Me
dio un último beso, húmedo de amor. Se acercó a la ventana, subió la persiana y
saltó. Me levanté y me senté en la ventana.
-Mía…-Se
giró.-Te quiero.-Añadió con una sonrisa.
Me
quedé allí sentada, contemplando como se vestía.
-¡Mía,
despierta y baja!
Me
levanté y me fui a vestir. Me arreglé y salí del baño. Justin ya no estaba.
Hice la cama y bajé a la cocina. Me quedé extrañada al ver que a parte de papá
y Alice también estaba Pattie y Justin. Se me paró el corazón un segundo.
Mierda, seguro que Pattie se había dado cuenta de que Justin se había quedado
en casa y se lo había dicho a papá. Miré a Justin buscando refugio en sus ojos,
pero sólo encontré un mar de dudas.
-Buenos
días.-Dije temerosa.
-Buenos
días, Mía. Siéntate, tenemos algo que deciros a Justin y a ti.
Las
piernas me flojeaban, avancé muy nerviosa hasta sentarme al lado de Justin. Me
cogió la mano debajo de la mesa.
-¿Tú
sabes de que va esto?-Le susurré.
-No,
Pattie no me ha dicho nada.
-Papá,
antes de que te enteres por otras personas, prefiero decírtelo yo.
-¿De
qué hablas?
-Justin
y yo-dudé unos segundos-…estamos saliendo.-Solté.
-Eso
ya lo sabíamos.
-¿QUÉ?-Dijimos
Justin y yo al unísono.
-Era
evidente, digamos que no os escondíais mucho…
-Entonces,
que nos tenías que decir?
-Ah,
sí. Pattie, Alice y yo nos vamos de viaje una semana.
-¿Adónde?-Pregunté.
-Nos
vamos a Nueva York.-Contestó Alice.
-¿Por
qué?-Preguntó Justin.
-Siempre
hemos querido ir y vimos que había una oferta.
-¿Y
cuando os vais?
-Mañana
por la noche.
-¿Tan
pronto?
-Dejad
ya de hacer preguntas.
-Os
dejamos dinero, comida, si pasa cualquier cosa, nos llamáis. ¿Alguna duda?-Dijo
Pattie.
-Ah…y
nada de hacer cositas raras.-Añadió papá.
-¡Papá!
Desayunamos
y más tarde, salimos a comer fuera. Pasamos el día juntos. Después de comer
fuimos al centro comercial y cenamos allí. Volvimos a casa.
[En
la habitación.]
-¿Has
oído? Una semana tú y yo solos.-Me dijo en un tono pícaro.
-Sí y
me parece muy raro.
-¿Por
qué?
-No
sé, se van así, de repente, una semana…Es raro.
-Sí,
pero mejor no darle vueltas.
-Tienes
razón.
Estuvimos
un largo rato hablando, como cada noche y más tarde nos fuimos a dormir.
A la
mañana siguiente, cuando me levanté, era tarde. Bajé y la comida estaba
servida. Comimos. Por la tarde estuve ayudando a papá y Alice a hacer las
maletas. Cenamos todos en casa y después de la cena se marcharon, dejándonos a
Justin y a mí solos en casa. Nos sentamos en el sofá. Estaban dando ‘El diario
de Noa’, una de mis películas favoritas y también de Justin. Justin sacó el
Iphone que llevaba en el bolsillo y escribió algo.
-¿Qué
escribes?
-Mira
tu twitter.
Cogí
el ordenador de Alice, que siempre estaba en el comedor. Lo encendí y entré en
twitter. Menciones.
“Justin Bieber @justinbieber.
If
you’re a bird, i’m a bird. @_________”
De
repente empezaron a llegarme miles de menciones. Los seguidores empezaron a
subir como la espuma. Se me colapsó el ordenador.
-Genial,
Justin. Se me ha colapsado twitter. Ahora tengo doscientas mil menciones.-Dije
sarcástica.
-Ups,
no pensé en eso.-Se rió.
Estábamos
en silencio, mirando la película como si fuera la primera vez. La película estaba
en la parte final, mis lágrimas no resistían más y salieron por mis ojos.
Justin,
al darse cuenta, me abrazó con fuerza.
-No
llores, amor.
-Es
que es muy bonito. ¿Tú harías algo así por mí?
-Jamás
me rendiría.
Lo
abracé con más fuerza. Nos quedamos en silencio hasta el final de la película.
Era
tarde, así que, decidimos irnos a dormir.
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Ya está aquí la pesada, bueno que no me enrollo, espero que os guste, gracias por leerme y mi twitter: @CristinaSwagg.
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