Estuvimos
un rato jugando en la piscina.
-¿Qué
hora es?
-La
una y media.
-Uf,
es súper tarde, tengo que irme.
-Sí,
es mejor que nos vayamos ya…
Salimos
de la piscina y Justin me dejó una toalla.
-Gracias
por quitarme el calor.
-A tu
servicio.-Ambos reímos.
-Ten
la toalla-Dije mientras se la daba.
-No,
quédatela, ya me la darás mañana. Podrían violarte si vas en bikini.-Rió a
carcajadas y yo con él.
-Tontito.
Hasta mañana.
-Que
descanses.
Me
fui de casa de Justin y entré en casa sigilosamente, subí las escaleras
despacio, entré en mi habitación y me puse de nuevo el pijama. Apagué la luz y
me tumbé en la cama. Desde la cama veía que en la habitación de Justin había
luz. Me quedé pensando que con él, el tiempo pasaba rápido, lo conocía desde
hace muy poco, pero me inspiraba muchísima confianza, era encantador. Me quedé
dormida.
[…]
Abrí
los ojos lentamente, la luz entraba suavemente por la ventana, ayer no había
cerrado la persiana. Me incorporé lentamente hasta quedarme sentada. Respiré
profundamente y miré hacia la ventana sin saber lo que quería encontrar, pero
cuando lo vi sabía que era eso. Justin estaba sentado en su balcón, con la
guitarra en la mano, al lado tenía una pequeña mesilla con unas partituras a
medio hacer. Se giró hacia mí y sonrió.
-Buenos
días Mía.
-Buenos
días Justin. ¿Trabajando tan temprano? No paras ni un segundo, eh?
-No
puedo evitarlo.-Sonrió de oreja a oreja.
Me
levanté de la cama y fui al lavabo. Me vestí y me arreglé. Cuando salí Justin
ya no estaba. Bajé a desayunar.
-Hola
papá.-Dije muy contenta.
-¿Qué
has hecho con mi hija?
-¿Eh?
-Tú,
contenta por la mañana?- Preguntó irónicamente.
-JA-JA-JA.-Contesté
en el mismo tono.- ¿Qué hay de desayuno?
-Ahí
tienes tortitas, me voy ya, que llego tarde.-Me dio un beso y se marchó.
Desayuné
y me puse a ver la televisión. No daban nada, sólo programas basura. Subí a la habitación
a conectarme. Me estiré en la cama con el portátil. Me hablaron todos mis
amigos, me echaban de menos y yo a ellos, hacía mucho que no hablaba con ellos,
así que estuve un rato hablando. Camila me hizo todo tipos de preguntas; si
había hecho amigos, cuánto pensaba quedarme, si me sentía sola…No le conté que
había conocido a Justin, confiaba en ella, pero no podía contarle eso, aun no. Noté como si me observaran, me giré y vi a Justin mirándome
fijamente.
-¿Ya
estás acosándome?-Reí a la vez que dejaba el ordenador en la cama e iba hacía
la ventana.
-¿Perdona?-Rió
a carcajadas.
Empezó
a sonar un móvil.
-Perdona,
me llaman.-Se disculpó y cogió el móvil.
Mientras
Justin hablaba me despedí de mis amigos y apagué el ordenador. Volví a la
ventana.
-…claro,
hasta luego. Que sí pesado, adiós!-Colgó.- Perdona, por dónde íbamos?
-Pues
no sé, hablas mucho, se me ha olvidado.-Bromeé.
-Es
Ryan, no puede vivir sin mí.-Reímos. -Va a venir a mi casa, si te quieres
pasar…
-No,
tranquilo, sobreviviré.
-Ahí
esta el problema, que si no vienes yo no lo haré.
-¿Por
qué?-Pregunté extrañada.
-Ryan
ha insistido en que vengas, o vienes o me mata. Así es.
-Entonces
le has hablado de mí, no?-Se puso nervioso y enrojeció.
-Tal
vez…-Rió nervioso.
-Bueno,
suena tentador conocer a Ryan Butler, pero creo que me divertiré más viendo
como te mata.-Reí a carcajada limpia.
-Muy
graciosa. Te espero después de comer en mi casa.-No me dejó decir nada más,
cerró la ventana y se fue.
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Aquí lo tenéis, espero que os haya gustado. Los comentarios como siempre, a twitter, @CristinaSwagg. Gracias por leerme y ¡feliz finde!
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