domingo, 25 de marzo de 2012

Capítulo 18.


-Bueno, es hora de irnos. Esta tarde podríamos hacer algo, no?

-Claro, después te llamo.-Contestó Ryan.

Nos despedimos y partimos hacia casa. Íbamos de la mano, hablando de tonterías. Llegamos a la puerta de casa, nos despedimos y cada uno entró en la suya.

-Ya estoy aquí.-Dije a la vez que entraba.

-¡Hola Mía!-Dijo Alice desde la cocina.

-Mmm…huele bien.-Dije a la vez que me acercaba a la cacerola.

Subí a mi habitación a dejar las cosas y volví a bajo a comer con Alice, papá estaba trabajando. Comimos. Alice me propuso ir de compras, pero no le contesté, quería saber si Justin tenía planes. Subí las escaleras y entré en la habitación. Justin estaba sentado en la ventana con una guitarra.

-Hola.-Sonreí. 

-Hola.-Me devolvió la sonrisa.

Me senté en la ventana, él no había dejado de tocar. Era sólo una melodía, sin letra, pero aun así era preciosa. Dejó de tocar.

-¿Te gusta?-Me preguntó.

-Mucho, es bonita.-Dije sincera.

-Esta tarde Ryan me ha dicho que vayamos a la bolera, te apetece?-Cambió de tema.

-Ves tú, Alice me ha “invitado” a una tarde de compras.

-¿Prefieres las compras?-Preguntó divertido.

-La verdad es que no, pero no quiero ser de esas novias controladoras que ni siquiera dejan estar con sus amigos a los novios. Yo no soy así. Así que, ves con tus amigos y haz cosas de tíos.

-Me gusta como piensas.-Reímos.

-¿Mía vas a venir o no?-Preguntó Alice desde abajo.

-Sí, ya voy-Chillé.-Bueno, Alice me espera. Diviértete.

Me acerqué a él y le di un corto beso, pero él me detuvo y me robó uno de los largos.

-Adiós.-Sonrío.

Pasé por el lavabo, me acabé de arreglar y bajé corriendo. Alice ya estaba en la puerta. Cogimos el coche y fuimos. Estuvimos más de tres horas comprando, a Alice le encantaba comprar. Volvimos a casa. Saludé a papá, que estaba en el sofá viendo la televisión y subí a mi habitación. Empecé a colocar todo lo comprado, la verdad es que me había comprado más cosas de las que suelo comprar, pero me gusta más la ropa de aquí que la de España, aquí no hay ropa “choni”. Me estiré en la cama con el portátil y empecé a hablar con mis amigos. Ya llevaba un rato allí estirada, cuando me cayó algo, me asuste y chillé. Sentí una risa, su risa.

-Chillas raro.-Reía.

-No hace gracia, me has asustado.-Dije con cara de bebé.

Busqué con la mirada lo que había caído. Lo vi a los pies de la cama y lo cogí. Era un osito pequeño y blandito.

-¿Qué es esto?-Pregunté.

-Un osito, lo he ganado en la bolera.

-¿Eres malo, verdad?

-No, soy buenísimo. ¿Por qué?

-Es enano, debes ser malísimo.-Reí.-Es broma, me gusta mucho.

Me acerqué a él y le robé un beso.

-Gracias, es muy bonito.-Volví a decir.

-No más que tú.-Me lo comí con la mirada.

-¿Qué haremos mañana?

-Por la mañana tengo que ir al estudio…

-Bueno, pero yo por la mañana duermo.-Reímos.

-Entonces…lo que tu quieras.-Sonrió.

-Pues…pues…no sé.

-¡Oh que gran idea!-Dijo con ironía.

-Bueno, ya se me ocurrirá algo.

Estuvimos hablando de tonterías y más tonterías, hasta la hora de cenar.
______________________________________________________________

Espero que os guste y gracias por leerme. Mi twitter @CristinaSwagg. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario