-Bueno,
es hora de irnos. Esta tarde podríamos hacer algo, no?
-Claro,
después te llamo.-Contestó Ryan.
Nos
despedimos y partimos hacia casa. Íbamos de la mano, hablando de tonterías.
Llegamos a la puerta de casa, nos despedimos y cada uno entró en la suya.
-Ya
estoy aquí.-Dije a la vez que entraba.
-¡Hola
Mía!-Dijo Alice desde la cocina.
-Mmm…huele
bien.-Dije a la vez que me acercaba a la cacerola.
Subí
a mi habitación a dejar las cosas y volví a bajo a comer con Alice, papá estaba
trabajando. Comimos. Alice me propuso ir de compras, pero no le contesté,
quería saber si Justin tenía planes. Subí las escaleras y entré en la
habitación. Justin estaba sentado en la ventana con una guitarra.
-Hola.-Sonreí.
-Hola.-Me
devolvió la sonrisa.
Me
senté en la ventana, él no había dejado de tocar. Era sólo una melodía, sin
letra, pero aun así era preciosa. Dejó de tocar.
-¿Te
gusta?-Me preguntó.
-Mucho,
es bonita.-Dije sincera.
-Esta
tarde Ryan me ha dicho que vayamos a la bolera, te apetece?-Cambió de tema.
-Ves
tú, Alice me ha “invitado” a una tarde de compras.
-¿Prefieres
las compras?-Preguntó divertido.
-La
verdad es que no, pero no quiero ser de esas novias controladoras que ni
siquiera dejan estar con sus amigos a los novios. Yo no soy así. Así que, ves
con tus amigos y haz cosas de tíos.
-Me
gusta como piensas.-Reímos.
-¿Mía
vas a venir o no?-Preguntó Alice desde abajo.
-Sí,
ya voy-Chillé.-Bueno, Alice me espera. Diviértete.
Me
acerqué a él y le di un corto beso, pero él me detuvo y me robó uno de los
largos.
-Adiós.-Sonrío.
Pasé
por el lavabo, me acabé de arreglar y bajé corriendo. Alice ya estaba en la
puerta. Cogimos el coche y fuimos. Estuvimos más de tres horas comprando, a
Alice le encantaba comprar. Volvimos a casa. Saludé a papá, que estaba en el
sofá viendo la televisión y subí a mi habitación. Empecé a colocar todo lo
comprado, la verdad es que me había comprado más cosas de las que suelo
comprar, pero me gusta más la ropa de aquí que la de España, aquí no hay ropa
“choni”. Me estiré en la cama con el portátil y empecé a hablar con mis amigos.
Ya llevaba un rato allí estirada, cuando me cayó algo, me asuste y chillé. Sentí
una risa, su risa.
-Chillas
raro.-Reía.
-No
hace gracia, me has asustado.-Dije con cara de bebé.
Busqué
con la mirada lo que había caído. Lo vi a los pies de la cama y lo cogí. Era un
osito pequeño y blandito.
-¿Qué
es esto?-Pregunté.
-Un
osito, lo he ganado en la bolera.
-¿Eres
malo, verdad?
-No,
soy buenísimo. ¿Por qué?
-Es enano,
debes ser malísimo.-Reí.-Es broma, me gusta mucho.
Me
acerqué a él y le robé un beso.
-Gracias,
es muy bonito.-Volví a decir.
-No
más que tú.-Me lo comí con la mirada.
-¿Qué
haremos mañana?
-Por
la mañana tengo que ir al estudio…
-Bueno,
pero yo por la mañana duermo.-Reímos.
-Entonces…lo
que tu quieras.-Sonrió.
-Pues…pues…no
sé.
-¡Oh
que gran idea!-Dijo con ironía.
-Bueno,
ya se me ocurrirá algo.
Estuvimos
hablando de tonterías y más tonterías, hasta la hora de cenar.
______________________________________________________________
Espero que os guste y gracias por leerme. Mi twitter @CristinaSwagg.
No hay comentarios:
Publicar un comentario