Cada
uno cenó con su familia y nos volvimos a encontrar en la ventana a comer el
postre.
-¿Tú
que tienes?-Me preguntó mirando mi postre.
-Helado
de vainilla, ¿y tú?
-Helado
de chocolate.
-¿En
serio? ¿Me das?-Dije con mi cara de niña buena.
-Bueno…pero
porqué eres tú, eh? Pero antes…Aguanta.-Me dio su helado.-Aparta.
Le
hice caso y me eché a un lado. Subió un pie a la barandilla de su balcón y se
impulsó hacia delante, saltando y cayendo en mi ventana.
-Ya.-Sonrió
y me quitó su helado de las manos.
-¿Acabas
de saltar por el balcón? Vale, eres raro.-Reímos.
Nos
sentamos en el suelo y apoyamos la espalda en la pared. Hablábamos, comíamos,
robábamos el helado del otro, convirtiéndolo en un juego, reíamos, volvíamos a
reír.
-Tienes
helado ahí.-Dijo señalándome la cara.
-¿Ahí
dónde?
-¡Ahí,
ahí!
-Eres
tonto. Dime donde es ahí.
-Espera.
Acercó
su mano a mi cara, sobrevolaba mi boca, se decidió y me la restregó, untándome
toda la boca con helado de chocolate.
-Bieber,
eres tonto.-Él reía.
-Y tú
eres ingenua. Te lo crees todo.-Seguía riendo.-Venga va, que te lo quito…
Acercó
su rostro al mío y me quitó el helado a besos, suaves y dulces besos.
-Mmm…Creo
que deberían vender helado con sabor a Mía.-Reímos.
-Sí,
en definitiva eres tonto.-Volvimos a reír.
Estuvimos
otro rato hablando y riendo, hasta que fue tarde y Justin volvió a saltar a su
habitación. Nos despedimos y me fui a dormir.
[…]
Me
levanté sobre las 11, desayuné y me di una ducha rápida. Hablé un rato con
mamá, que me había llamado y después vi la televisión. Hoy papá tenía fiesta,
así que salimos los tres a comer fuera. Fuimos a un restaurante del centro,
paseamos y volvimos a casa. En cuánto llegué a casa subí a ver si estaba Justin
y efectivamente allí estaba.
-Hola.-Sonreí.
-Hola.-Sonrió.-¿Dónde
estabas?
-He
salido a comer con papá y Alice.
Se
escuchó el timbre en casa de Justin.
-Prepárate
el bikini y ven a mi casa.-Desapareció.
-Vale.-Contesté
aunque ya se había ido.
Abrí
uno de los cajones del gran armario, allí donde tenía los bikinis. Cogí el
primero que encontré, era blanco y resaltaba mi moreno. Me enrollé en una
toalla y bajé. Salí de casa y fui a la de Justin. Piqué.
-¡Estamos
aquí atrás!
Di la
vuelta a la casa y allí estaban todos; Ryan, Chaz, Chris, Cait y Justin.
________________________________________________________________
Aquí lo tenéis, espero que os guste y gracias por leerme, los comentarios a twitter (@CristinaSwagg). ¡Un beso!
No hay comentarios:
Publicar un comentario